Es denominado también como el cuerpo astral, ya que es el portador de nuestros sentimientos, emociones y cualidades de nuestro carácter. Ocupa aproximadamente el mismo espacio que el cuerpo físico, dependiendo del desarrollo de cada persona, algunos pueden tener contornos poco delimitados y su cuerpo emocional se verá algo nebulosa moviéndose caótica y desordenadamente en todas las direcciones.

Sin embargo, en una persona con sentimientos definidos, con simpatías y cualidades en su carácter, hará que su cuerpo emocional se vea más claro y transparente. El clarividente puede observar un contorno nítidamente marcado que se adapta perfectamente a la forma del cuerpo físico. Más en https://www.mejoresvidentes.es

 

El aura

El aura del cuerpo emocional tiene una forma ovalada que puede extenderse a varios metros de distancia en torno a la persona. Cualesquiera que sean sus emociones, estas se irradiaran a través de su cuerpo emocional.

Es un juego indescriptible de colores irisados que cambian constantemente con toda clase de matices. Por ejemplo, emociones como la angustia, la furia, la opresión y las preocupaciones generan en el aura figuras nebulosas oscuras.

 

Amor, entrega y alegría

Cuanto más abre una persona su conciencia al amor, la entrega y la alegría, más claros y transparentes son los colores que irradia su aura emocional.  Si dentro de nosotros tenemos sentimientos ocultos, emociones no liberas, y agresiones conscientes e inconscientes, todo esto emitirá sus vibraciones a través del aura emocional y transmitirá el mensaje al mundo exterior, aunque nosotros no quisiéramos exteriorizarlo inconscientemente lo haremos.

Este cuerpo emocional funciona como un imán ya que atraemos justamente aquello que emitimos, las frecuencias energéticas iguales del entorno se unirán a nuestro cuerpo emocional, lo que significa que con frecuencia, nos encontraremos con personas y circunstancias que precisamente reflejan aquello que nosotros queremos evitar o de lo que queremos librarnos.